
La FIFA iniciará en las próximas semanas una prueba que podría marcar un antes y un después en la forma de gestionar las interrupciones por lesiones dentro del campo de juego. El organismo quiere analizar alternativas que permitan agilizar el desarrollo de los encuentros y garantizar mayor continuidad en el tiempo efectivo.
La propuesta establece que cualquier futbolista que reciba atención médica deberá salir del terreno de juego durante dos minutos antes de reingresar, salvo en situaciones excepcionales previstas por la normativa. Esta prueba se aplicará por primera vez en la siguiente edición de la Copa Árabe, programada del 1 al 18 de diciembre en Catar.
El objetivo es medir cómo afecta esta innovación al ritmo real del partido, cómo reaccionan los equipos y qué impacto tiene en el tiempo útil de juego. Roberto Grassi, responsable de competiciones juveniles en la FIFA, señaló que el experimento permitirá obtener insumos técnicos y una evaluación más precisa antes de discutir una posible implementación global.
La FIFA aclaró que aún no existe una decisión definitiva sobre esta regla. Una vez concluido el torneo, los árbitros recopilarán informes detallados para determinar si la iniciativa podría incorporarse a futuras competiciones internacionales.
El análisis incluirá aspectos como la continuidad del juego, la cantidad de minutos recuperados y las variaciones tácticas que pueda generar. Pierluigi Collina, presidente de la Comisión de Árbitros, destacó que la meta principal es reducir demoras innecesarias y hacer los partidos más dinámicos y atractivos.

La regla contempla condiciones específicas en las que el jugador no estará obligado a abandonar el campo. Entre ellas, si la acción que provoca la lesión termina en amonestación o expulsión del rival, o si se trata del portero, dado que ningún equipo puede jugar temporalmente sin guardameta. Estas excepciones buscan evitar desventajas injustas y garantizar un marco competitivo equilibrado.
Hani Ballan, vicepresidente del Comité de Árbitros, explicó que la intención es desalentar simulaciones y asegurarse de que las atenciones médicas se utilicen únicamente cuando sean necesarias. Para ello, el árbitro consultará directamente al jugador antes de solicitar el ingreso del personal médico, con el fin de agilizar la decisión y evitar interrupciones prolongadas.
Con este ensayo, la FIFA abre la posibilidad de avanzar hacia un reglamento más moderno, en línea con las demandas de un fútbol más transparente y con mayor tiempo efectivo de juego. Los resultados obtenidos en la Copa Árabe serán determinantes para definir si esta propuesta terminará convirtiéndose en una regla oficial en el futuro cercano.






